Los siguientes elementos son considerados como
oligoelementos:
Cromo. Potencia la acción de la insulina y favorece la entrada de glucosa a
las células. Su contenido en los órganos del cuerpo decrece con la edad. Los
berros, las algas, las carnes magras, las hortalizas, las aceitunas y los
cítricos (naranjas, limones, toronjas, etc.), el hígado y los riñones son
excelentes proveedores de cromo.
Cobre. Estimula el sistema inmunitario. Podemos obtenerlo en los vegetales
verdes, el pescado, los guisantes, las lentejas, el hígado, los moluscos y los
crustáceos.
Hierro. Forma parte de la molécula de hemoglobina y de los citocromos que forman parte de la cadena respiratoria. Su facilidad para oxidarse
le permite transportar oxígeno a través de la sangre combinándose con la
hemoglobina para formar la oxihemoglobina. Se necesita en cantidades mínimas
porque se reutiliza, no se elimina. Su falta provoca anemia.
Manganeso. El manganeso tiene un papel tanto estructural como enzimático. Está
presente en distintas enzimas, destacando el superóxido dismutasa de manganeso
(Mn-SOD), que cataliza la dismutación de superóxidos.
Molibdeno. Se encuentra en una cantidad importante en el agua de mar en forma de
molibdatos (MoO42-), y los seres vivos pueden absorberlo fácilmente de esta
forma. Tiene la función de transferir átomos de oxígeno al agua.
Selenio. El dióxido de selenio es un catalizador adecuado para la oxidación,
hidrogenación y deshidrogenación de compuestos orgánicos.
Vanadio. El vanadio es un elemento esencial en algunos organismos. En humanos
no está demostrada su esencialidad, aunque existen compuestos de vanadio que
imitan y potencian la actividad de la insulina.
Yodo. El yodo es un elemento químico esencial. La glándula tiroides fabrica
las hormonas tiroxina y triyodotironina, que contienen yodo.
Zinc. El cinc es un elemento químico esencial para las personas: interviene
en el metabolismo de proteínas y ácidos nucleicos, estimula la actividad de
aproximadamente 100 enzimas, colabora en el buen funcionamiento del sistema inmunitario, es necesario para la
cicatrización de las heridas, interviene en las percepciones del gusto y el
olfato y en la síntesis del ADN.
Para otros elementos, como el litio, el estaño o el cadmio, su esencialidad no está totalmente aceptada; incluso de la anterior
lista no está clara la esencialidad del bromo y el boro.
Hay otros elementos que están en una mayor cantidad
en los seres humanos, por lo que no se les denomina elementos traza. En orden
de abundancia (en peso) en el cuerpo humano: azufre, potasio, sodio, cloro y magnesio.
Los anteriores elementos son esenciales en seres
humanos; hay elementos que sólo lo son en unos determinados seres vivos. Por
ejemplo, el wolframio es esencial en algunos microorganismos.
Se
dice que un oligoelemento es esencial cuando, al ser administrado, previene o
cura las infecciones provocadas por su carencia.
Los
oligoelementos pueden ser utilizados en gran número de enfermedades, bien como inicio
tratamiento o como coadyuvantes de otras terapias que necesiten del uso de
medicamentos convencionales. Este desprovisto de efectos secundarios y se
´pueden utilizar en cachorritos y en hembras gestantes.
En
oligoeterapia, se hablan de 4 síndromes reacciónales:
Sindrome
hiperreactivo. El oligoelemento que corresponde con esta diátesis es el
manganes
Sindrome
hiporreactivo. Sus oligoelementos correspondientes son el complejo
manganeso-cobre.
Sindrome
distonico. Sus oligoelementos correspondientes son el complejo manganeso-cobalto.
Sindrome
anergico. Sus oligoelementos correspondientes son el complejo cobre-oro-plata.
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